
Las "terapias de conversión" no son terapias y tampoco "convierten" a nadie.

La realidad es que son prácticas que usan la violencia y el abuso para intentar "cambiar" a las personas para que dejen de ser LGBTIQ+, es sorprendente, pero estas mal llamadas "terapias de conversión" aún ocurren – y mucho más de lo que creemos.
22/09/2022
Por: Giovanny A. Esquivel Turriago
En la actualidad, 69 países de todo el mundo tienen leyes que penalizan las relaciones homosexuales consentidas entre adultos. Esto significa que 2000 millones de personas viven en contextos discriminatorios, un tercio de la población mundial según los datos entregados por la ONU en el 2021.
Hoy en día nos decimos a nosotros mismos que vivimos en un mundo mucho más civilizado, que entiende las necesidades del otro, pero ¿realmente somos tan hipócritas de creer esto?, no voy a negar que la sociedad ha generado cambios en los últimos 30 o 20 años, pero aun así nos mentimos creyendo que este cambio se ve y se vive realmente. Se preguntaran el porqué de mi cuestionamiento, pero es muy sencillo las aún existentes terapias de conversión a los que muchos son sometidos y obligados a tomar, ya sea por presión social, familiar o religioso.
Recuerdo que a finales del año pasado en el mundo se abrió un debate sobre este tema ya que se descubrió que en los estados unidos un grupo cristiano era acusado de promover “terapia de conversión” antigay, esto provoco que muchos grupos conservadores y ultraderechista salieran a las calles a marchar defendiendo esta práctica; yo me pregunto ¿Hasta cuándo la religión dejara de meterse en la cama de los demás?, porque a la final todos nosotros en Colombia estamos amparados bajo el Articulo No. 13 de vuestra constitución y ellos buscan violar a toda costa esta sin ningún tipo de restricción o castigo, afortunadamente en nuestro país se viene trabajando en un proyecto de Ley que prohibiría aún más este tipo de terapias.
Pero sin duda este tipo de terapias generan en quienes son sometidos a tomarlas un fuerte impacto psicológico, destruyendo sus autoestimas y violando sus privacidades. No es justo que incluso jóvenes menores de 14 años también estén siendo víctimas de esta espantosa práctica, simplemente porque sus padres no son capaces de entender que vivimos en una sociedad multicultural y plural, es importante que empecemos a reflexionar si en verdad somos una sociedad civilizada… Porque muchos, muchas, muches de las personas que pertenecen a este colectivo, esperan poder vivir una vida tranquila sin que se les falte al respeto, porque su lucha no se basa en tolerancias se basa en respeto por su persona y por expresión de vida, hoy, diles no a las terapias de conversión.